Un reporte del gobierno de Ucrania indica que el avión más grande del mundo, el Antonov An-225, fue destruido por los rusos tras la invasión.
Sin embargo, la propia empresa Antonov Aviation, ha reiterado que hasta que los expertos no puedan realizar un minucioso estudio del estado de la aeronave, no hay información oficial para publicar su destrucción, dio a conocer Infobae.
Se trata de la enorme aeronave, conocida como “Mriya” (“el sueño” en la lengua nativa), que si ha sufrido serios daños, pero las inspecciones se llevarán a cabo solo cuando sea posible al cese de las hostilidades bélicas.
Historia
El Antonov An-225 fue construido en la década de los 80s, cuando Ucrania era todavía una de las Repúblicas Socialistas Soviéticas, antes de la caída del muro de Berlín primero y de la Cortina de hierro después.
Su creación está íntimamente ligada a la carrera espacial rusa, ya que su misión era transportar al Burán, el transbordador espacial con el que la URSS llegó al espacio en una misión no tripulada.
El trasbordador Burán debía ser llevado desde Moscú hasta el sur de Kazajistán, pero construir una ruta que cruzará dos ríos y pasará por los montes Urales era casi una obra faraónica para esa única utilidad. Por lo cual se decidió construir el avión más grande visto hasta entonces.
Se lo conoce como Súper-Ruslán, ya que se lo dotó de extensiones de su fuselaje tanto adelante como atrás, se le añadieron dos motores extra para llegar a seis turbinas, junto con nuevas raíces alares. Se modificó el tren de aterrizaje llevándolo a 32 ruedas, se eliminaron la puerta y rampa traseras y se transformó la cola, dándole una vista que es característica de este avión, con un doble estabilizador horizontal de grandes dimensiones.
Su primer vuelo fue el 21 de diciembre de ese año y fue presentando en sociedad en el Salón Aeronáutico de Paris, en junio de 1989.
Posee grúas de carga que soportan hasta 30.000 kilos y un sistema de carga con cabestrante para transportar helicópteros u otras aeronaves. Es capaz de volar hasta una velocidad de 850 km/h, y su velocidad crucero es 800 km/h.
Su costo operativo es muy alto, ya que puede alcanzar unos 30.000 dólares la hora de vuelo, por lo que se utiliza principalmente para misiones humanitarias como en el terremoto de Haití en 2010 o el tsunami de Japón en 2011. Posee el récord de haber llevado la carga más pesada transportada en un vuelo.