Redacción.- El embajador británico en Washington, Kim Darroch, anunció su renuncia luego del escándalo político provocado por la filtración de unos cables diplomáticos en los que criticaba al presidente estadounidense y a su Administración como “excepcionalmente disfuncional” e “inepto”.
A través de un comunicado, Darroch expreso que desde la filtración de documentos oficiales se han hecho muchas especulaciones en torno a su posición.
“Quiero poner fin a esa especulación. La situación actual me está impidiendo desempeñar mi papel como me gustaría hacerlo”
El 6 de julio, el diario británico Daily Mail publicó que Darroch había descrito los conflictos internos de la Administración Trump como “peleas a cuchillo” en una serie de informes clasificados enviados a Londres.
Tras esto, el mandatario anunció que ya no trataría más con Darroch. “No conozco al embajador, pero no es querido ni valorado dentro de EEUU, ya no trataremos con él”, tuiteó además lo calificó como “un tipo muy estúpido”.
Después de las palabras de Trump, la primera ministra británica, Theresa May, declaró tener “plena confianza” en el diplomático a pesar de no estar de acuerdo con sus valoraciones.
Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores del Reino Unido, Jeremy Hunt, aseveró que los documentos filtrados reflejan la “visión personal” del embajador y no la del Gobierno británico.