Documentos filtrados muestran que Bolsonaro tiene planes devastadores para el Amazonas

Redacción.- El Amazonas está en llamas. Ha estado en llamas por tres semanas y ni siquiera los que viven en Brasil lo sabían. Gracias a los esfuerzos de las comunidades locales con la ayuda de las redes sociales, la realidad finalmente se está viralizando.

La reacción de los internautas no es sensacionalismo. Brasil tuvo 72 000 brotes de incendios solo este año, la mitad de los cuales ocurren en el Amazonas. El Instituto Nacional de Investigación Espacial (Inpe) informó que sus datos satelitales mostraron un aumento de 84% durante el mismo periodo 2018.

Atacar a organizaciones no gubernamentales es parte de la estrategia del gobierno de Bolsonaro para el Amazonas. Según otra diapositiva de la presentación gubernamental, existe actualmente una campaña globalista que “relativiza la Soberanía Nacional en la Cuenca Amazónica”, usando una combinación de presión internacional y también de lo que denomina “opresión psicológica” tanto externa como interna. Esa campaña moviliza a ONGs ambientalistas e indigenistas, además de los medios, para ejercer presiones diplomáticas y económicas. Implica también a las minorías indígenas y quilombolas para que actúen con el apoyo de instituciones públicas a nivel federal, estatal y municipal. El resultado de este movimiento, aseguran en la presentación, restringe “la libertad de acción del gobierno”

Documentos filtrados muestran que el gobierno de Jair Bolsonaro tiene la intención de utilizar el discurso de odio del presidente brasileño para aislar a las minorías que viven en la región amazónica. Las diapositivas de PowerPoint, las cuales fueron filtradas a democracia abierta, también revelan planes para implementar proyectos depredadores que podrían tener un impacto ambiental devastador.

El gobierno  tiene como una de sus prioridades habitar la región amazónica para evitar la implementación de proyectos multilaterales de protección forestal, específicamente el proyecto llamado “Triple A”.

“Hay que implementar el Calha Norte sobre la cuenca del Amazonas e integrarlo al resto del territorio nacional, para hacer frente a las presiones internacionales por la implantación del proyecto denominado ‘Triple A’. Para ello, es necesaria la construcción de la hidroeléctrica del río Trombetas, el puente de Óbidos sobre el río Amazonas y la implementación de la carretera BR 163 hasta la frontera con Surinam”, dice una diapositiva de la presentación.

Por lo tanto, no es sorprendente que la respuesta de Bolsonaro a los incendios se presente en forma de un ataque contra las ONG. El miércoles, Bolsonaro dijo que creía que las organizaciones no gubernamentales podrían estar detrás de los incendios como una táctica para generar atención negativa para su gobierno.

Bolsonaro no citó nombres de ONG y, cuando se le preguntó si tenía evidencia de las acusaciones, dijo que no había registros escritos de las sospechas. Según el presidente, las ONG pueden estar tomando represalias contra los recortes presupuestarios de su gobierno. Su gobierno recortó el 40% de las transferencias internacionales a organizaciones, dijo al salir del Palacio de la Alborada el miércoles.

“Entonces puede haber, sí, puede haber una acción criminal de estas ONG para llamar la atención contra mí, contra el Gobierno de Brasil”, afirmó Bolsonaro.

Por lo tanto, parte de la estrategia del gobierno de burlar esa campaña globalista es devaluar la relevancia y las voces de las minorías que viven en la región y transformarlas en enemigos. Entre las tácticas citadas en el documento está la de redefinir los paradigmas del indigenismo, quilombolismo y ambientalismo a través de las lentes del liberalismo y conservadurismo basadas en las teorías realistas. Esas son, según una diapositiva, “las nuevas esperanzas para la Patria: ¡Brasil por encima de todo!”