Estados Unidos impondrá nuevos aranceles a las importaciones procedentes de unos 60 socios comerciales alegando que no lograron detener adecuadamente el trabajo forzado.
Los aranceles que entrarán en vigor el viernes, oscilan entre el 10% y el 12,5% y están dirigidos a socios económicos clave como México (las exportaciones fuera del TMEC), Reino Unido, la Unión Europea, Canadá, Japón e India.
Esta medida supone la última escalada en la guerra comercial mundial que reavivó el presidente estadounidense Donald Trump cuando regresó al cargo el año pasado.
A principios de este año, la Corte Suprema de Estados Unidos dictaminó que muchos de los aranceles impuestos a nivel mundial en virtud de poderes de emergencia fueron promulgados ilegalmente. Por lo tanto, el presidente ha buscado desde entonces otras vías legales para llevar adelante su política comercial.
Entre los países de América Latina que deberán enfrentar los nuevos aranceles, que entran en vigor en la madrugada del viernes, están, además de México, Argentina, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, Honduras, Nicaragua, Perú, Uruguay y Venezuela.
El mes pasado, la Casa Blanca propuso por primera vez una serie de aranceles entre el 10% y el 12,5% sobre las mercancías que llegan a EE.UU. procedentes de docenas de países, ante la preocupación de que no se estuviera haciendo lo suficiente para combatir el trabajo forzado.
El jueves, el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, actuando bajo las órdenes de Trump, dijo que esos aranceles entrarían en vigencia de inmediato.
“La medida adoptada hoy dará comienzo a la corrección de lo que constituye una violación de los derechos humanos y una práctica comercial distorsionadora, con el fin de mejorar el bienestar de los trabajadores en todo el mundo”, decía su comunicado.