El dirigente del grupo yihadista Estado Islámico, Abu Ibrahim Al Hashimi Al Qurashi, murió en una operación de las fuerzas especiales de Estados Unidos el jueves en Siria, más de dos años después de la eliminación de su predecesor, anunció el presidente estadounidense, Joe Biden, en Washington.
Según un alto funcionario de EEUU, el líder se inmoló durante la operación haciendo estallar una bomba que cargaba.
“Al principio de la operación, el objetivo terrorista hizo estallar una bomba que lo mató así como a miembros de su propia familia, entre ellos mujeres y niños”
Por su parte todos los soldados estadounidenses están sanos y salvos, precisó el mandatario, anunciando que se dirigiría a la nación más tarde.
La operación con helicópteros se produjo en Atme, en la región de Idlib, y causó 13 muertos, afirmó el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (OSDH) y los enfrentamientos duraron dos horas.
La región de Idlib está fuera del control del Gobierno sirio.
Los expertos afirman que los campamentos superpoblados de la zona de Atme, en el norte de la provincia de Idlib, están siendo utilizados como base por los líderes yihadistas que se esconden entre los desplazados.
La compleja guerra de Siria, un país fragmentado en el que intervienen diferentes protagonistas, ha dejado unos 500.000 muertos desde 2011.