Estados Unidos incautó un petrolero vinculado a Venezuela con destino a Rusia tras una persecución de dos semanas en el Atlántico.
Las autoridades no encontraron resistencia ni hostilidad por parte de la tripulación.
El Comando Europeo del ejército estadounidense publicó una declaración en X confirmando que el Departamento de Justicia, el de Seguridad Nacional y el de Defensa habían incautado el petrolero en el Atlántico Norte por violaciones a las sanciones estadounidenses.
La incautación se produjo luego de que el petrolero, originalmente conocido como Bella 1, eludiera el bloqueo marítimo estadounidense de petroleros sancionados y rechazara los intentos de la Guardia Costera de Estados Unidos de abordarlo.
La operación fue llevada a cabo por la Guardia Costera y el ejército estadounidense.
Diversas fuentes añadieron a medios estadounidenses que había buques militares rusos en las inmediaciones cuando se llevó a cabo la operación, incluido un submarino, pero no pusieron resistencia, según confirmó una persona que prefirió mantener el anonimato a New York Times.
El petrolero, ahora conocido como Marinera y registrado bajo bandera rusa, es el último en ser objeto de la Guardia Costera de EEUU desde el inicio de la campaña de presión del presidente estadounidense Donald Trump contra Venezuela.
Por otra parte, la Guardia Costera de Estados Unidos también interceptó otro petrolero vinculado a Venezuela en aguas latinoamericanas, según informaron funcionarios estadounidenses a Reuters, mientras EEUU sigue aplicando un bloqueo marítimo a los buques sancionados de Venezuela.
En los dos últimos días, al menos 16 petroleros afectados por las sanciones estadounidenses parecen haber intentado eludir un importante bloqueo naval estadounidense a las exportaciones energéticas de Venezuela, en parte ocultando su verdadera ubicación o apagando sus señales de transmisión.