Agencias.- Helicópteros forestales descargaron miles de litros de agua este miércoles sobre barriadas humeantes de la parte alta del puerto de Valparaíso para terminar de apagar incendios forestales que entre el martes y miércoles arrasaron con al menos 150 viviendas sólidas y de madera.
Decenas de habitantes de los cerros Rocuant y San Roque escarbaban el miércoles entre las ruinas de las que fueron sus viviendas y desesperados pedían palas, máscaras, guantes y agua para asegurarse de que un rebrote entre los restos humeantes no reavive las gigantescas llamas que se llevaron sus casas.
“Se están haciendo las investigaciones y hay altísimas probabilidades de que este incendio sea intencional”, señaló el ministro de Agricultura, Antonio Walker.
Walker añadió que las características urbanas hacen que sea difícil de combatir el fuego, debido a la imposibilidad de trabajar con aeronaves.
Un par de incendios forestales estallaron uno tras otro el martes al atardecer y, al amanecer del miércoles avanzaron sobre barriadas de los cerros Rocuant y San Roque, destruyendo más de 120 viviendas ubicadas en la parte alta y en las quebradas de los cerros. De momento no se ha informado de víctimas.
Fuertes ráfagas de viento avivaron las llamas que saltaron de un lado a otro de las calles, dejando sólo escombros y humaredas.
Las autoridades del puerto también creen que los incendios fueron intencionales. “Todavía no tenemos la certeza, pero todo indica que el incendio de ayer fue intencional, y se inició en un sector bastante cercano a las casas”, dijo Ezio Passadore, encargado de emergencias de la municipalidad de Valparaíso.
Las barriadas de la parte alta y de las quebradas de los cerros afectados nacieron de ocupaciones ilegales de terrenos. Algunas no poseen agua corriente ni alcantarillado y son abastecidas por camiones cisterna un par de veces por semana.
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