Redacción.- El portero paraguayo de Botafogo Roberto Fernández destruyó la cabina del VAR de una patada tras la derrota por 0-2 ante Inter de Porto Alegre, luego de que les anularan dos goles por medio del videoarbitraje.
La acción se debe a que durante el encuentro el VAR anuló dos goles al Botafogo, mismos que le habrían significado el empate y así subir posiciones en el campeonato. Ninguna de las personas que se encontraba cerca intentó detener al paraguayo, quien previo a su salida del campo reclamó fuerte al silbante por el trabajo que realizó en el encuentro.