Este martes se anunció el plan del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, de crear una empresa de 20.000 millones de dólares para gestionar la Copa del Mundo con inversores privados, incluida la familia Kushner, y la UEFA, el organismo rector del fútbol europeo, lo criticó de inmediato.
“No le corresponde a la FIFA venderla”, declaró la UEFA en un comunicado. “Ninguno de nosotros es dueño del fútbol”.
La FIFA presentó una propuesta para crear una empresa que administre los derechos comerciales del Mundia y otros torneos, permitiendo la entrada de inversionistas privados.
La iniciativa generó un fuerte rechazo por parte de la UEFA y otras fuertes organizaciones del fútbol, que consideran que podría priorizar los intererses económicos sobre los deportivos y afectar la transparencia en la otma de decisiones.
Aunqeu la FIFA asegura que mantendrá el control del torneo y que los recursos beneficiarían a als federaciones, los críticos advierten que el proyecto representa una privatización del fútbol y pone en riesgo la integridad del deporte.