El uso de cigarrillos electrónicos se presenta como una opción denominada “menos dañina” que el tabaco y que “serviría para dejar de fumar” sin embargo no hay nada más alejado de la realidad, subrayan la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ).
“los cigarillos electrónicos y el vapeo no suponen una alternativa sana al tabaco. No han demostrado eficacia a la hora de dejar de fumar ni han eliminado el daño en los fumadores”.
Además de los efectos neumológicos, un nuevo estudio señala el daño directo en la cavidad oral, en la boca, pues modifica la flora bacteriana y propicia el desarrollo de la enfermedad de las encías o periodontitis.
Los cigarrillos y los productos químicos que contienen están cambiando el microbioma oral y alterando el equilibrio de las bacteria.
El microbioma es el conjunto de bacterias y otros microorganismos que habitan la boca. En condiciones de salud, existe un equilibrio de tal manera que predominan los microorganismos protectores frente a los patógenos. Pero ante determinadas circunstancias, como es el caso de la diabetes no controlada o el hábito tabáquico, se produce lo que se denomina disbiosis, esto es una alteración de ese equilibrio, a favor de los patógenos.
Hay que tener en cuenta que el uso continuado de estos productos, cirgarrillos electrónicos y vapeadores, suman un punto de riesgo más al desarrollo de periodontitis, la enfermedad de las encías que va menoscabando el hueso de los dientes hasta dañar por completo la encía.