Redacción.- Emmanuel Macron fue reelegido este domingo como presidente de Francia tras imponerse con claridad en la segunda vuelta de las presidenciales a la ultraderechista Marine Le Pen, que firmó su mejor resultado en unas elecciones, pero fue insuficiente para acceder al poder.
El liberal, de 44 años, superó el 58 % de los votos pero vio como se evaporaba la mitad de la ventaja que hace cinco años le permitió ganar la Presidencia, lo que muestra las heridas abiertas en un pais por un periodo marcado por las crisis, desde los “chalecos amarillos” a la pandemia.
Otro detalle que preocupa es la baja participación, con una abstención en torno al 28 %, la más alta en medio siglo en una segunda vuelta, solo superada por las presidenciales de 1969, marcadas por la retirada de De Gaulle tras las revueltas estudiantiles del año anterior y por un claro llamamiento a la abstención de la izquierda.
El mandatario francés, quien es fanático del Olympique Marsella, reconoció que el resultado de esa noche pone de manifiesto “un país lleno de dudas” y prometió trabajar para darles una respuesta.
Tras asegurar que ha “dejado de ser el candidato de un partido para convertirse en el presidente de todos”, se comprometió a “escuchar el silencio” de los abstencionistas y “la cólera” de quienes optaron por su rival y prometió abrir “una nueva era” con una “nueva ambición”.