El cuerpo de Robert Card, el principal sospechoso de los tiroteos en Lewiston, donde murieron 18 personas el pasado miércoles, fue encontrado en el interior de un camión de reciclaje, en la planta en la que estuvo trabajando y fue despedido.
Así lo informó Janet Mills, Gobernadora de Maine, sin precisar cuanto tiempo tenía de muerto pero que falleció por un disparo autoinfligido en la cabeza.
El centro de reciclaje había sido analizado dos veces anteriormente, pero el propietario señaló los remolques en el área de desbordamiento y preguntó a las autoridades si habían revisado ahí.
Se confirmó que Card dejó una nota a un ser querido, con el código de acceso a su teléfono celular y números de cuenta bancaria/inicio de sesión.
Sus familiares fueron increíblemente cooperativos en la búsqueda. Indicó que se presentaron de inmediato para alertar a las autoridades sobre quién era.
Las autoridades subrayaron que “no hay indicios” de que llevara a cabo los tiroteos por la “paranoia” que sufría y la posibilidad de que “escuchara voces”, teorías que se han repetido estos días en los medios.