Donald Trump, el presidente de Estados Unidos, firmó una nueva orden ejecutiva con la que a partir del primer minuto del miércoles 4 de junio elevó del 25 al 50% la tarifa de arancel que ya había impuesto a las importaciones de acero y aluminio.
“He tomado la determinación de que es necesario y apropiado incrementar la tasa de tarifas a las importaciones de artículos y derivados de acero y aluminio del 25% al 50%, lo que se hará efectivo a las 12:01 a.m. del 4 de junio de 2025”, indica la orden ejecutiva.
El documento firmado por el mandatario y divulgado por la Casa Blanca, enfatiza que la decisión de incrementar en un 100% el arancel que ya había impuesto a las exportaciones de acero y aluminio de varios países, incluido México, es por una cuestión de seguridad nacional.
La nueva medida unilateral de Trump es una desafío a la realidad macroeconómica de su país, a la posibilidad de un aumento a la inflación y contracción del crecimiento del Producto Interno Bruto y a las inversiones nacionales e internacional.
Expertos en asuntos macroeconómicos y finanzas, habían advertido que la guerra comercial lanzado por Trump por medio de la imposición de aranceles a las exportaciones foráneas, pueden encarrilar a la economía estadunidenses a una recesión.
A la par, la Reserva Federal o Banco Central de Estados Unidos ha establecido que la realidad de la inflación en este momento le impide al Comité de Mercado Abierto, hacer ajustes a la baja a las tasas interés como quiere y exige el presidente Trump.
Especialistas en materia inflacionaria sostienen que en especial las tarifas al acero y al aluminio tendrán altos costos para los consumidores estadunidenses, particularmente en el sector automotriz, de enseres domésticos, herramientas y hasta en el de muebles.
También se espera que frente la nueva acción unilateral de Trump, algunos países tomen medidas de reciprocidad imponiendo más y elevados impuestos a las exportaciones de Estados Unidos, por lo que habrá que esperar que dice la presidente mexicana Claudia Sheinbaum.