Una multitud reza en la capilla ardiente del papa emérito este 2 de enero de 2023, miles madrugaron este lunes para despedirlo en la basílica de San Pedro.
La larga fila rodeaba las célebres columnas de la explanada de la Plaza San Pedro, vigiladas por un importante dispositivo de seguridad, además de la presencia de cientos de periodistas de todo el mundo.
El cuerpo de Joseph Ratzinger yace en un catafalco cubierto por una tela dorada, rodeado por dos guardias suizos vestidos de gala, frente al altar mayor de la basílica.
El jueves por la mañana se celebrará el funeral que presidirá el papa Francisco, pero que Ratzinger ha pedido en sus últimas voluntades que sea lo más sobrio posible.
Los primeros en poder despedirse fueron la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, y el presidente de la República, Sergio Mattarella. Ambos han rendido homenaje en silencio desde los bancos laterales del lugar donde se ha colocado el cuerpo.
Benedicto XVI será enterrado en la cripta papal donde se encontraba Juan Pablo II antes de su beatificación en 2009.