Autoridades francesas impusieron toque de queda en la región de París tras los violentos disturbios que se desencadenaron por la muerte de un adolescente de 17 años, baleado por un policía.
Las autoridades anunciaron que se desplegarán decenas de miles de agentes más y tomarán medidas enérgicas en los vecindarios donde se registraron incendios de edificios y vehículos.
La gobernadora de la región de París informó que cerraron temprano el jueves los servicios de autobuses y tranvías, a las 9:00 p.m., para proteger a pasajeros y empleados, de la violencia desatada por los disturbios.
El toque de queda será de 9:00 p.m. a 6:00 a.m. desde el jueves hasta el lunes, debido “al riesgo de alteraciones del orden público”.
El detonante de estas manifestaciones violentas fue la muerte de Nahel, de 17 años, por un disparo de la Policía, cuando el joven se negó a obedecer las órdenes de dos agentes durante un control de tránsito en Nanterre.
El incidente capturado en video conmocionó al país y avivó las tensiones entre la policía y los jóvenes en proyectos de vivienda y otros barrios desfavorecidos.
El policía fue acusado preliminarmente de homicidio voluntario después de que una pesquisa inicial llevó al fiscal local a concluir que no se cumplieron las condiciones para el uso legal del arma.