El primer examen de admisión en línea de la UNAM terminó en escándalo: puntajes históricamente altos, reactivos filtrados, tutoriales de trampa en TikTok y una empresa contratada por 41 millones de pesos que no logró blindar el proceso.
Antes de que 158,000 aspirantes presentaran el primer examen de admisión en línea de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), TikTok ya era un manual de instrucciones para hacer trampa.
Cámaras de 360 grados, audífonos negros ocultos bajo el cabello, ChatGPT corriendo en un segundo monitor fuera del encuadre: los métodos circulaban abiertamente, con tutoriales paso a paso, semanas antes de que comenzara la prueba.
Los resultados del 17 de julio revelaron algo que los números no podían ocultar: en la carrera de Médico Cirujano, nueve aspirantes obtuvieron puntaje perfecto en un solo ciclo. En 2021, ninguno superaba los 70 aciertos.
Otros métodos documentados incluían compartir la pantalla del examen mediante Discord para que un tercero dictara respuestas en tiempo real a través de un audífono negro oculto bajo el cabello largo. También se recomendaba calcular los puntos ciegos de la cámara para colocar un celular, una tableta o un segundo monitor fuera del encuadre.
En grupos de WhatsApp y Facebook operó un mercado paralelo de reactivos. Al haberse aplicado el examen en fines de semana distintos y horarios escalonados entre el 23 de mayo y el 10 de junio, quienes presentaron primero filtraron preguntas a quienes presentaban después. El modelo era siempre el mismo: un puñado de reactivos gratis como anzuelo, y pago para acceder al examen completo. Algunos grupos llegaron a cobrar hasta 50,000 pesos por garantizar el ingreso.
Modelos de inteligencia artificial como ChatGPT, Gemini, Claude y Copilot se usaron directamente para responder reactivos. Aspirantes lo confirmaron sin reservas en redes sociales. “Quedé en médico cirujano, gracias, ChatGPT”, escribió uno en un grupo de Facebook. “La verdad yo sí usé IA y quedé en QFB con 116 aciertos”, publicó otra.
La UNAM contrató a Territorium Life para aplicar y vigilar los 158,413 exámenes mediante un contrato de adjudicación directa por más de 101,757,000 pesos. Para el tramo de licenciatura, la universidad pagó 41 millones 868 mil 156 pesos.
El anexo técnico del contrato, firmado el 23 de marzo, establecía al menos 20 mecanismos de seguridad que la empresa debía garantizar: reconocimiento facial y de voz, validación continua de identidad, supervisión en tiempo real con IA, bloqueo de aplicaciones externas, desactivación de funciones de copiado y pegado, e impedimento para proyectar la pantalla en dispositivos externos, entre otros.