DW
La compañía alemana Hyrox, promotora de la competición deportiva que atrae a miles de personas en todo el mundo, revisará sus reglas tras el escándalo provocado este fin de semana en Pekín por una atleta australiana a la que se permitió finalizar la carrera, pese a que se encontraba cubierta de heces.
Joanna Wietrzyk, actual campeona del mundo en su categoría, sufrió una incontinencia estomacal repentina el sábado (12.09.2026) mientras competía, pero finalizó la carrera y logró el primer lugar.
El incidente, que se ha hecho viral en redes sociales, ha causado la indignación de numerosos aficionados a esta disciplina y editoriales de medios especializados que consideran que en un evento donde se penaliza escupir en la pista o verterse agua por encima, se dio un tratamiento especial a la deportista por su estatus de élite y porque está patrocinada por la firma Puma, que también es espónsor oficial de Hyrox.
Wietrzyk publicó a posteriori en Instagram una fotografía suya en una camilla médica con el texto “una victoria es una victoria”, pero posteriormente la borró, no sin antes recibir cientos de comentarios que cuestionaban su deportividad y le reprochaban no haberse retirado para no poner en riesgo la salud del resto de los participantes y de los trabajadores del recinto.
“A medida que nuestro deporte evoluciona, encontramos situaciones nuevas y cada vez más complejas que suponen un reto y en las que es necesaria mayor claridad”, indica un comunicado de la franquicia emitido este lunes, en el que también se asegura que Hyrox “aplica claros protocolos médicos y de biocontaminación”.
Una participante que compitió el día del incidente y vio en directo lo ocurrido afirmó a EFE que la situación fue tal y como recogen las imágenes que circulan en las redes sociales: la atleta sufrió una fuerte incontinencia a menos de la mitad de la carrera pero permaneció en la competición, manchando a su paso con heces la pista de carreras y el equipamiento, máquinas y alfombras compartidos con el resto de los deportistas.
“La limpieza no se realizó en ese momento, sino al final del día, y hubo personas que se mancharon e incluso resbalaron por las heces”, señaló la testigo.
También el diario oficialista chino Global Times se hace este lunes eco de la polémica, y cita al comentarista deportivo Zhu Meng: “La verdadera deportividad se trata de saber dónde trazar la línea, porque la competición nunca debe continuar a expensas de la salud pública y los derechos de otros atletas”, señaló.