El presidente de Argentina, Javier Milei, mencionó a un solo proyecto cuando anunció el jueves en cadena nacional que buscará aumentar las sanciones en su país a petroleras con actividades en las islas Malvinas/Falklands: el yacimiento Sea Lion.
Se trata de una iniciativa de explotación petrolera británico-israelí que el mandatario argentino calificó como un “peligro claro y urgente” que justificaría las acciones anunciadas por su gobierno.
La ofensiva de la Casa Rosada se enmarca en la disputa histórica entre Argentina y el Reino Unido por la soberanía del archipiélago en el suroeste del Océano Atlántico, la que sigue abierta a más de 40 años de la guerra que libraron en 1982.
Con una baja popularidad y un frente electoral incierto en el horizonte con los comicios presidenciales de 2027, Milei reavivó las tensiones con los británicos en un tema que une a los argentinos.
El mandatario afirmó que Argentina “detectó” que el proyecto comenzaría a extraer crudo en el corto plazo, lo que amenazaría los intereses del país sudamericano.
“¿Qué significa esto? Que si hoy no actuamos con firmeza y celeridad, en pocos meses tendrán la capacidad material de apropiarse de las reservas de petróleo que yacen bajo nuestro mar, algo que no había ocurrido nunca antes hasta ahora”, dijo.
El mandatario sostuvo que, de permitirlo, se estaría generando “un incentivo para que el gobierno británico profundice en la ocupación de las islas y la explotación de nuestros recursos”.
“Esto significa que hoy nuestra causa nacional enfrenta un peligro claro y urgente y demanda una respuesta proporcional. No lo vamos a permitir. La Argentina no se quedará de brazos cruzados”, agregó reiterando una vez más que el territorio es “histórica y legalmente” argentino.