Las bolsas mundiales se desplomaron este lunes, con las acciones japonesas superando en un momento dado las pérdidas del “lunes negro” de 1987, ante el temor a una recesión en Estados Unidos hacía que los inversores huyeran del riesgo, apostando por la necesidad de rebajar las tasas de interés para rescatar el crecimiento.
Monedas de refugio como el yen y el franco suizo se disparaban, desatando especulaciones de que algunos inversores estaban deshaciéndose de operaciones rentables de “carry trade” para obtener dinero con el que cubrir pérdidas en otros lugares. El torrente de ventas fue tal que se activaron interruptores automáticos en las bolsas de toda Asia.
Un día en el que las bolsas de todo el mundo están reportando pérdidas no vistas en años.
Iniciaron con la tendencia las de Asia y Europa y se espera que las de este lado del océano Atlántico sigan en las mismas.
La Bolsa de Japón (el Nikkei) cayó hasta 12.40%, su segunda mayor caída en su historia. Mientras, la Bolsa de Seúl cerró con un caída del 8.77%, según especialistas, una avalancha por el preocupante reporte que Wall Street dio a conocer el jueves pasado, en el que, según datos arrojados sobre el mercado laboral, se ve cercana una recesión en Estados Unidos.
La previsión de una recesión en Estados Unidos también llevó a Europa a vivir su “Lunes negro”… no tanto como en Asia, pero en el viejo continente también hay pérdidas: las bolsas reportan caídas superiores al 2%.
Por su parte el peso mexicano se depreciaba por tercera jornada consecutiva, aunque moderaba el fuerte derrumbe observado la noche del domingo en sus operaciones en el exterior. La moneda nacional cotizaba en 19.56 por dólar, con un retroceso de un 2.10% frente al precio de referencia de Reuters del viernes.
“Como en todo efecto dominó en donde hay pánico, todo se mueve hacia activos refugio y se deja a los activos considerados de riesgo, como el peso mexicano”, indicó Gabriela Siller, directora de análisis de la firma local Banco Base.
Citando a analistas de Golden Sachs, El Economista señala que hay una probabilidad del 25% de que Estados Unidos entre en recesión.
Una recesión es cuando una economía se contrae en lugar de crecer. La economía va por ciclos y, como se ve, estamos en la parte baja del actual y, según teorías generalizadas, ésta podría durar algunos meses, con baja en ingresos de las personas, baja producción industrial, desempleo y muchas otras cosas que vienen como por efecto dominó.