La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró ir más allá de las notas diplomáticas después de que un agente de inmigración estadounidense matara a Lorenzo Salgado Araujo, un ciudadano mexicano, en Texas esta semana.
Las autoridades mexicanas dijeron el jueves que tenían previsto presentar denuncias penales en Estados Unidos por las muertes de varios ciudadanos mexicanos durante operaciones migratorias, la protesta más contundente hasta la fecha contra las políticas de inmigración del presidente Donald Trump.
Roberto Velasco Álvarez, secretario de Relaciones Exteriores de México, anunció la medida en una conferencia de prensa el jueves, dos días después de que un agente del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por su sigla en inglés) matara a un mexicano que llevaba décadas viviendo y trabajando en Estados Unidos y que intentaba obtener la residencia legal.
Velasco dijo que México presentaría denuncias ante los fiscales estatales de Estados Unidos y el Departamento de Justicia de Estados Unidos y solicitó investigaciones penales sobre las muertes de 14 ciudadanos mexicanos en centros de detención de migrantes y de otros tres durante redadas de control migratorio bajo el actual gobierno.
Las autoridades mexicanas dijeron el jueves que el país ya había enviado 11 solicitudes al Departamento de Estado de Estados Unidos en las que piden que se investiguen las muertes de migrantes, que habían planteado el tema ante el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y que habían instado a un organismo regional de derechos humanos a revisar los casos.
Pero “nuestro objetivo es ir más allá de las notas diplomáticas”, dijo Sheinbaum en la conferencia de prensa del jueves, y añadió que su gobierno estaba preparando “medidas jurídicas más importantes”.