El magnate de los videojuegos, y productor de la plataforma de streaming Lin Qi, murió en la noche de Navidad luego de permanecer hospitalizado una semana tras ser envenenado, presuntamente por uno de sus colegas más estrechos.
El director ejecutivo de Yoozoo Group -una de las empresas más importantes de la industria- tenía, además, un megaproyecto en Netflix del cual era uno de los principales productores.
Lin, cuya fortuna supera a los 2.200 millones de dólares, enfermó y fue hospitalizado el pasado 16 de diciembre.
El empresario apenas podía caminar y tenía síntomas de una “enfermedad aguda” por lo que fue llevado de inmediato a la unidad de cuidados intensivos para recibir tratamiento, donde tuvo que ser resucitado después de que su corazón se detuviera.
La revista China Economic Weekly, dijo que se sospecha que Xu Yao envenenó a Lin debido a “disputas laborales” que resultaron en la reducción del salario del primero.
Es posible que haya administrado el veneno a través de medicamentos, según la publicación.
Un médico que atendió a la víctima -citado por otros medios locales- señaló que el ejecutivo había comido arándanos el día en que se enfermó. El profesional de la salud especuló que, basándose en sus síntomas, Lin pudo haber encontrado una neurotoxina como la tetrodotoxina mortal, que se encuentra en el pez globo, mientras Otros sugieren que pudo haber sido asesinado por un té fermentado.
Lin fundó Yoozoo en 2009 y había acumulado un patrimonio neto de unos 2.200 millones de dólares. Era el mayor accionista de la compañía, con el 23,99% de los títulos, frente al 34,8% que tenía en julio de 2019.
Entre enero y abril de este año, Lin redujo sus participaciones en Yoozoo ocho veces para cobrar 41,3 millones de dólares, según el medio chino AI Finance and Economics.