Un barco japonés que encalló hace unos meses en la costa de Isla Mauricio está causando una auténtica masacre medioambiental.
El buque no deja de sacar petróleo de su interior y está tiñendo de negro las cristalinas aguas y, en consecuencia, haciendo imposible la vida marina.
Hasta el momento se han contabilizado 40 delfines muertos a causa del petróleo y los expertos consideran que los efectos del crudo se notarán durante décadas en el ecosistema marino de Isla Mauricio, donde viven multitud de especies.
Protestas
Miles de personas tocaron cláxones y tambores este sábado en protesta por la lenta respuesta del gobierno ante la problemática.
Mostraban letreros que decían “No tienes vergüenza” y “He visto mejores gabinetes en IKEA”. “Inacción”, escribió una manifestante en un delfín inflable que sobresalía entre los reunidos.
Un grupo de manifestantes en Port Louis, pidió la renuncia de altos funcionarios, pero de momento no ha habido declaraciones por parte del gobierno.