El huracán Laura, uno de los más violentos que ha afectado al estado de Louisana en más de 150 años, ha dejado al menos 14 muertos en el sur de Estados Unidos, pero menos daños de los que se pronosticaban.
Tocó tierra como huracán categoría 5 en la ciudad costera de Cameron, cerca de la frontera con Texas, en el Golfo de México, con vientos sostenidos de 240 km/h, según el Centro Nacional de Huracanes (NHC).
El huracán dejó al menos 10 muertos en Louisiana y cuatro en Texas, la mayoría por inhalaciones de monóxido de carbono emitido por generadores eléctricos portátiles utilizados en el interior debido a los cortes de luz.
El viernes había 464 mil 813 usuarios sin electricidad en Louisiana, de acuerdo con el sitio Poweroutage.us.
Los meteórologos han alertado del riesgo de inundaciones en el norte del estado e incluso en el sur de Arkansas.
Ante esto el presidente Donald Trump anunció que visitará los dos estados afectados este sábado o domingo.
El meteoro llegó quince años después del huracán Katrina, que asoló Nueva Orleans y marcó profundamente a la población de Louisiana, las autoridades locales recomendaron a la población que extremara la prudencia.