No hay relación entre uso de videojuegos y violencia: UNAM

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Redacción.- Un niño o adolescente no es violento por su afición a los videojuegos; la conducta violenta deriva de múltiples factores sociales y familiares, afirmaron expertos de la UNAM y de otras instituciones educativas que constituyen el Centro de Investigación La Finisterra, de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS).

Los videojuegos son parte de la cultura audiovisual e interactiva de estos sectores; ejemplo de ello son los deportes electrónicos (e-sports), orientados a generar comunidades y amistades, o los serious game, eficaces para aprender matemáticas o un nuevo idioma, o para prevenir el acoso escolar y reducir el estrés, expusieron Adolfo Gracia y Roberto Carlos Rivera, académicos de la FCPyS, en el foro “Videojuegos y violencia, pronunciamiento desde la academia”.

Adriana Reynaga, de la misma entidad, reiteró que “no hay relación directa entre la violencia y el uso de videojuegos; son otros los factores que podrían desencadenar conductas indeseables, como el fácil acceso a las armas, la falta de comunicación intrafamiliar o alguna enfermedad psicológica”.

En relación con los hechos ocurridos en un colegio de Torreón, Coahuila, indicó que acciones como el programa “Mochila segura” no solucionarán este tipo de problemas, “es necesario capacitar a los profesores para que detecten a tiempo a los niños en riesgo”.

David Cuenca, también de la FCPyS, subrayó que la violencia no deriva directamente del uso de videojuegos, sino de múltiples factores como el acoso escolar, las condiciones familiares en las que se desenvuelve el pequeño, la violencia social, el acceso a contenidos no apropiados, la necesidad de reconocimiento, la presión social y la disponibilidad de armas.

Por más cómodos que sean los dispositivos móviles, no pueden sustituir a los padres, maestros ni vínculos humanos. “Debemos dejar de pensar en los niños como un objeto y en la familia como una especie de máquina que puede arreglarse con unos ajustes; hay mucho trabajo detrás y las instituciones no podemos desviarnos”, concluyó.