El secretario general de la ONU advierte que los atrasos en las contribuciones obligatorias amenazan operaciones, misiones y estabilidad financiera del organismo.
El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, António Guterres, emitió este viernes una severa advertencia sobre la inminente insolvencia financiera del organismo. En una misiva dirigida a los Estados miembros —a la cual tuvo acceso la agencia AFP—, el alto funcionario detalló la precariedad de las arcas internacionales.
Exigencia directa a las naciones
Guterres instó a los países integrantes a honrar íntegramente y sin dilaciones sus compromisos de pago. En su defecto, planteó la necesidad de ejecutar una reestructuración profunda de los estatutos y normativas financieras que rigen la institución para evitar una parálisis operativa global.
Bajo la administración de Donald Trump, la relación financiera con las Naciones Unidas ha entrado en una fase de máxima tensión. Washington ha pasado de una crítica retórica al multilateralismo a una ofensiva presupuestaria tangible.
“Ya se han anunciado oficialmente decisiones de no honrar contribuciones obligatorias que financian una parte significativa del presupuesto ordinario aprobado”, lamentó Guterres en la misiva. Impacto inmediato en operaciones y misiones.”
Estos huecos presupuestales obligan de manera recurrente a la organización a:
Congelar contrataciones
Retrasar pagos
Recortar o limitar misiones internacionales
El presupuesto ordinario de la ONU para el bienio 2024-2025 se sitúa en torno a los 6,130 millones de dólares. Esta cuantía se sufraga a través de contribuciones prorrateadas de los 193 Estados miembros, las cuales se determinan en función de la solvencia financiera y el producto interno bruto de cada nación.