Eugenia Cabriales | Saltillo, Coahuila.- De los rescates de osos atropellados que se reciben en el Museo del Desierto, en la totalidad de los casos los daños son graves, pierden la vida en el sitio o al ser llevados a atención médica.
La semana pasada llegó una osa de 5 años de edad muy grave y hoy sigue luchando por su vida, informó Fernando Toledo, director del área de desierto viviente en el Museo del Desierto.
La especie presenta lesiones graves que la mantienen inmóvil de la cintura hacia abajo, porque presenta fractura de cadera a la altura de fémur y daño en su columna; su mejoría es lenta, pero esperan que con el medicamento su organismo se mejore.
Las autoridades que la rescataron son de la Secretaría del Medio Ambiente, la observaron tendida en la carretera 57 en el tramo conocido como Huachichil y Cuauhtémoc, en el municipio de Arteaga, desde donde fue trasladada hacia el Museo del Desierto.
Este punto carretero es donde ocurren con mayor frecuencia los atropellamientos de osos que atraviesan la vía hacia zonas que antes de ser habitadas por los humanos, eran sus corredores naturales para alimentarse o beber agua.
Ahora su mayor riesgo al atravesar la vialidad federal, son los tráileres cuyos conductores no tienen precaución.
Se espera evaluar la situación de la hembra para decidir que acciones médicas tomar para garantizar que tenga una buena calidad de vida o determinar si es mejor realizar la eutanasia.