La Consejería de Salud de la Junta de Andalucía comunicó la existencia de 18 casos de meningoencefalitis vírica en la provincia de Sevilla, siendo 16 ingresados en hospital, donde cinco de ellos se encuentran la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).
Se han tomado “todas las muestras necesarias” y enviado al laboratorio para conocer el origen y medio de transmisión de la enfermedad, que posiblemente se haya extendido a causa de la picadura de mosquitos.
De momento, los pruebas han dado negativas para las principales bacterias y virus, así como para “la fiebre del Nilo, Toscana y virus de la corimeningitis linfocitaria, con IgM para virus de fiebre del Nilo también negativa”.
Además, se han realizado encuestas epidemiológicas orientadas a detectar algún vínculo común y se ha informado a los gobiernos donde se concentran estos casos.
La fiebre del Nilo es una enfermedad que transmiten las hembras del mosquito Aedes japonicus.
Los virus que puede llegar a transmitir este mosquito son la causa más frecuente de infecciones en el sistema nervioso central, que se pueden manifestar en forma de encefalitis, meningitis o meningoencefalitis, según el área afectada.
Se habla de esta última enfermedad cuando existe una inflamación de las meninges, las membranas que cubren todo el sistema nervioso central, como del parénquima cerebral, parte del tejido funcional del cerebro.
Entre las potenciales manifestaciones clínicas que se pueden experimentar en caso de sufrir una meningoencfalitis vírica se encuentran las náuseas, vómitos, fiebre, cefalea o convulsiones.
De agravarse y afectar al sistema nervioso, pasaría a ser una enfermedad neuroinvasiva que puede presentarse en forma de encefalitis, meningitis o parálisis de otro tipo, que pueden ocasionar mayores daños si se dan factores de riesgo como edad avanzada, hipertensión enfermedades renales o diabetes, entre otros.
Hasta conocer la etiología vírica y como medida de precaución, la Dirección General de Salud Pública elaboró unas recomendaciones con el fin de prevenir las picaduras de insectos, tales como emplear telas mosquiteras en ventanas y puertas; intentar no permanecer al aire libre entre el atardecer y el amanecer y procurar dejar la luz apagada, además, se recomienda seguir diariamente una correcta higiene corporal.