Estados Unidos vivió protestas durante la noche electoral en varias ciudades del país, sin embargo, no se reportaron incidentes de gravedad.
Un pequeño conato se vivió cerca de la Casa Blanca, epicentro de las movilizaciones pacíficas contra Trump en Washington.
También en la capital, las autoridades confirmaron un supuesto ataque contra una mujer que vestía una gorra con un mensaje de apoyo al presidente en la plaza Black Lives Matter, dedicada al movimiento de protesta surgido este verano contra la brutalidad policial.
En Mineápolis varias personas fueron detenidas 13 mujeres y un hombre, pues la manifestación terminó con grafitis y lanzamiento de pirotécnicos, algunos de ellos contra las fuerzas de seguridad.
También hubo arrestos en Seattle, en concreto ocho, tras una serie de movilizaciones, mientras que en Los Ángeles la Policía ha declarado ilegal una movilización organizada en las inmediaciones del estadio Staples Center.
En Carolina del Norte, en la ciudad de Graham, el foco de las tensiones fue un monumento en honor a los fallecidos del bando confederado de la guerra civil, junto al que se han reunido detractores de este homenaje que se han encontrado en un momento con seguidores de Trump.