La recuperación de los cuerpos de 65 mineros en Pasta de Conchos, que recién anunció la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), tardará hasta cuatro y costará 75 millones de dólares.
Esto provocó el descontento y la indignación de un grupo de viudas, quienes denunciaron que la dependencia se ha tardado más de un año en poner en marcha la promesa del presidente Andrés Manuel López Obrador y ha optado por el plan más caro y más largo, en lugar de escuchar a expertos y rescatistas nacionales.
Tras reunirse con el dirigente del sindicato minero, Napoleón Gómez Urrutia, pidieron que el presidente las escuchara, porque llevan ya 14 años en la lucha para recuperar los restos de sus esposos.
“Muchas a lo mejor ya no estaremos vivas”, comentó una de las viudas.
Gómez Urrutia consideró que la STPS debe precisar muy bien los términos en que planea el rescate de los cuerpos, tener una visión humana y transparente, reducir costos y recortar tiempos, además de apoyarse mucho en los técnicos y expertos mexicanos, que son los que conocen la mina.
Agregó que entiende la decisión del Presidente de dejar el rescate en manos de la autoridad laboral, sin la participación de la empresa y del sindicato, para no politizar el tema, pero es necesario no crear mayor desesperación en los deudos.