Estados Unidos anunció este martes 22 de julio que se retirará de nuevo de la UNESCO, la agencia educativa, científica y cultural de la ONU debido a lo que considera un sesgo contra Israel, apenas dos años después de haberse reincorporado a la entidad.
La portavoz del Departamento de Estado, Tammy Bruce, informó que la retirada estaba asociada a lo que se percibe como un objetivo de la UNESCO de “avanzar en causas sociales y culturales divisivas”.
“La decisión de la UNESCO de admitir al ‘Estado de Palestina’ como estado miembro es muy problemática, contraria a la política estadounidense, y contribuyó a la proliferación de retórica contra Israel dentro de la organización”.
Esta es la tercera vez que EEUU abandona la UNESCO, que tiene su sede en París, y la segunda vez durante un Gobierno de Trump. El presidente republicano ya se había retirado durante su primer mandato y Estados Unidos regresó después de una ausencia de cinco años cuando la Administración Biden solicitó reincorporarse a la organización.
La decisión entrará en vigor a finales de diciembre de 2026.
La retirada probablemente afectará a la UNESCO porque el país proporciona una parte notable del presupuesto de la agencia. Sin embargo, la organización debería poder hacer frente a su salida.
La UNESCO ha diversificado sus fuentes de financiación en los últimos años y la contribución estadounidense ha disminuido, representando apenas el 8% del total de su presupuesto.