Los robots velocistas rompen récords, pero no pueden celebrar… terminan hechos trizas. Apenas un día después de que una de estas máquinas estableció una marca en 100 metros planos (8.86 segundos), el mismo modelo de robot (Tiangong Ultra) impuso un nuevo registro en la prueba reina del atletismo, al correrla en 8.64 segundos. Al final los humanoides se estrellaron y algunos tuvieron que ser apagados con extintores y retirados en camilla. Superaron a los humanos, pero a costa de sí mismos.
Para dimensionar el tiempo que impuso, se debe recordar que el récord mundial masculino de 100 metros es de 9.58 segundos, establecido por Usain Bolt en 2009. Sin embargo, varios de los androides que participaron en la carrera, incluido el campeón, chocaron contra una barrera acolchada después de cruzar la meta y de algunos comenzaron a salir chispas.
Esta marca en la prueba reina del atletismo se dio en el cierre de los Juegos Mundiales de Robots Humanoides, que se disputó en Pekín, China. Fue un torneo de cinco días que celebró su segunda edición con la participaron de más de 2 mil robots en pruebas al estilo olímpico, entre ellas, futbol, boxeo y carreras.
Las máquinas también compitieron en tareas del mundo real, como labores domésticas, servicios hoteleros y respuesta ante emergencias.
Los tres récords en 100 metros planos fueron establecidos por el robot Tiangong Ultra, desarrollado por Pekín Innovation Center of Humanoid Robotics, también conocido como X-Humanoid. La empresa fue fundada en la capital de China en 2023.
Para los desarrolladores, los juegos constituían un banco de pruebas público para la inteligencia artificial encarnada, que combina software de IA con máquinas capaces de actuar en el mundo físico.
He Wang, fundador y director de tecnología de Galbot, afirmó que la competición ayudará a los equipos a mejorar su tecnología, al tiempo que mostrará lo que los sistemas de IA integrados podrían hacer de forma autónoma. “Esto supondrá un mayor impulso para el desarrollo de esta industria”, afirmó.
China fabrica la mayoría de las máquinas humanoides del mundo, en tanto que Estados Unidos ha intensificado recientemente el escrutinio de los robots procedentes de ese país.