Tres personas perdieron la vida en un accidente aéreo en las cercanías de McKinlay, a más de mil 600 kilómetros al noroeste de Brisbane en Australia.
Era una avioneta que había sido contratada por los Servicios de Emergencia y Bomberos de Queensland (QFES), para ayudar en la lucha contra los incendios forestales; el percance ocurrió cuando la avioneta se precipitó a tierra mientras realizaba sus operaciones en la región.
El trágico suceso fue reportado a la policía por un testigo quien alertó a los equipos de rescate que se pusieron en marcha tras recibir la llamada de emergencia.
Las víctimas murieron mientras realizaban una labor crucial en la respuesta a los incendios forestales que han afectado la región: estaba siendo utilizada para realizar mapas de incendios y escaneos de líneas, actividades esenciales para coordinar los esfuerzos contra el fuego que ha arrasado vastas áreas del estado.
La avioneta siniestrada fue identificada como una Gulfstream 695A Jetprop Commander 1000, conocida como “Birddog”. Según los informes, la aeronave desapareció del radar de vuelo entre Mt Isa y Cloncurry después de despegar de Toowoomba el mismo día del accidente.
La causa exacta del accidente aún se desconoce y las investigaciones están en curso.