Seis elementos del Ejército Mexicano perdieron la vida y otros dos resultaron gravemente heridos tras la explosión de una mina en la zona serrana entre Jalisco y Michoacán.
El despliegue de la agrupación militar a dicha zona habría comenzado desde el sábado pasado, cuando unidades del Ejército, la Guardia Nacional y la Fuerza Especial de Reacción e Intervención (FERI) fueron enviadas para desmantelar un supuesto centro de adiestramiento del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), de acuerdo a El Universal.
El martes 27 de mayo, durante el desplazamiento del convoy militar por un camino de terracería en la localidad de El Santuario, se habría activado un artefacto explosivo oculto en la vía.
Según fuentes citadas por Milenio, la detonación provocó la muerte inmediata de seis soldados, mientras que otros dos fueron trasladados en helicóptero a un hospital, donde permanecerían en estado grave.
Esta zona y sus alrededores son considerados puntos clave en la disputa territorial entre el CJNG y otras células delictivas, como Cárteles Unidos o La Nueva Familia Michoacana.
Hasta el momento no se han reportado detenciones ni comunicados oficiales por parte de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), el gobierno de Michoacán, Jalisco o alguna otra institución de seguridad. Se espera que en las próximas horas las autoridades emitan un informe que confirme la identidad de las víctimas y el lugar exacto del suceso.