Un farmacéutico de Wisconsin dijo a la policía que trató de arruinar cientos de dosis de la vacuna contra el COVID debido a que creía que las inyecciones provocarían mutaciones en el ADN de las personas.
La policía de Grafton, ubicado a unos 32 kilómetros al norte de Milwaukee, arrestó la semana pasada al farmacéutico de Advocate Aurora Health, Steven Brandenburg, luego de una investigación en torno a los 57 frascos arruinados de la vacuna desarrollada por Moderna.
Estos, según las autoridades, contenían suficientes dosis para vacunar a más de 500 personas.
El hombre además atraviesa por problemas personales pues estaba molesto por un proceso de divorcio, y una empleada del mismo lugar dijo que Brandenburg había llevado una pistola al trabajo en dos ocasiones.
Jeff Bahr, el director del grupo médico de Aurora Health Care, ha dicho que Brandenburg admitió que retiró de manera deliberada los frascos de la refrigeración en el centro médico de Grafton durante la noche del 24 al 25 de diciembre, los regresó y luego los dejó afuera de nuevo la noche del 25 de diciembre al sábado 26.
La fiscalía dijo que sus cargos pueden ser rebajados si encuentran que las vacunas todavía pueden ser usadas.