La tormenta tropical Ida que azota fuertemente a Nueva York, Nueva Jersey y Pensilvania, con intensas lluvias e inundaciones, ha dejado como saldo al menos 14 muertos.
Ante ello, los gobernadores declararon este miércoles el estado de emergencia, mientras que el alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, dijo que la ciudad está ante un evento meteorológico histórico de “condiciones peligrosas”.
En Nueva York, al menos 8 personas murieron en el barrio de Queens, entre ellas un niño de dos años, al quedar atrapadas en los sótanos de sus casas.
Las autoridades instaron a la gente a mantenerse alejada de las carreteras y el departamento de bomberos ha respondido a llamadas en toda la ciudad; gran parte de las líneas de metro de la ciudad fueron cerradas y muchos servicios de trenes y vuelos quedaron suspendidos.
Por su parte el alcalde de la ciudad de Passaic, en Nueva Jersey, Hector Lora, informó a CNN que el cuerpo de un hombre de unos 70 años fue recuperado de un vehículo que había sido arrastrado por las aguas, además otras 5 personas murieron en un mismo edificio en la ciudad de Elizabeth.
En la ciudad de Filadelfia, en Pensilvania, las autoridades dieron a conocer que sí había “varias víctimas”, sin confirmar un número.
Ida ha avanzado hacia el norte por el este de Estados Unidos. El domingo golpeó al estado de Luisiana, como un huracán categoría 4.