Un mortal aluvión recorrió las calles del sector La Gasca, en Quito, capital de Ecuador, dejando hasta el momento 25 personas sin vida, esperando que la cifra se eleve con los días.
Desde que sucedió la tragedia, el 31 de enero, las labores de búsqueda y limpieza no han parado. El último reporte de las autoridades indica que las víctimas murieron arrastradas por la masa de lodo, agua y escombros.
Por ahora se reportan 48 heridos y 12 alertas de desaparecidos.
El suceso es el desastre más mortal que ha vivido la ciudad que crece en las faldas del volcán Guagua Pichincha.
Miembros de la Policía Nacional y de las Fuerzas Armadas limpian con palas metálicas e incluso con sus propias manos, el lodo de las calles y veredas, trabajos a los que se han sumado los habitantes del sector quienes no han parado de buscar a los suyos. Algunos perdieron todo.
Esa tarde mientras llovía, alrededor de 50 personas veían la final del campeonato barrial de ecuavoley (la versión ecuatoriana del voleibol)en una cancha de La Comuna; no tuvieron tiempo de correr cuando un estruendo les advirtió que una corriente de lodo y escombros se acercaba velozmente hacia ellos.
Los escombros, según el cuerpo de bomberos, han alcanzado incluso los dos metros de altura. Entre lodo, árboles, estructura y vehículos se han encontrado los cuerpos de quienes antes vivían en la zona, incluso el cuerpo de un niño fue rescatado de entre unos vehículos que fueron arrastrados por el aluvión.
Algunos se salvaron de milagro, pero lo perdieron todo; una mujer cuenta cómo vio que la corriente arrastraba a una joven, que desesperada pedía una soga para salir, pero no pudo ayudarla y solo lograba decirle que se sujete de algún árbol.