Más de la mitad del pueblo de Miramar de Ansenuza ubicado en la provincia argentina de Córdoba, quedó bajo el agua de la gran laguna Mar Chiquita en la década de los ’70s; ahora sus ruinas han quedado al descubierto.
Desde 2017, el nivel de Mar Chiquita ha bajado casi cuatro metros y medio, como consecuencia de los cambios climáticos y la alteración de los ambientes naturales en Córdoba.
La reaparición de la antigua Miramar es solo una de las muchas consecuencias de la grave sequía que ha azotado al país, y que ha dejado en los últimos años lluvias por debajo de la media histórica.
Aunque la baja en la laguna Mar Chiquita podría considerarse un fenómeno cíclico, solo entre el año pasado y lo corrido de este sufrió una disminución de 70 centímetros en su nivel.
Se trata de una baja histórica, mayor a la de 2013, que ha provocado que muchas estructuras de la vieja Miramar volvieran a hacerse visibles