Julio Fernández | Piedras Negras.- Vecinos del señor Eulogio y Juanita, dieron su testimonio sobre el trato que tenían con ellos, la manera en que vivían, y lo poco que convivieron con la menor fallecida, Jean Aliyah de 12 años.
La señora Luisa Juarez propietaria de una tienda de abarrotes, ubicada a contra esquina de la casa 218 de la calle Emiliano Zapata (lugar donde ocurrió el asesinato), dijo que la niña, siempre mostró una actitud tranquila, y las pocas veces que fue con el señor Eulogio a la tienda, la apreciaba muy sumisa y sin hablar.
Sin embargo el presunto homicida, el pasado sábado fue a despedirse de varios vecinos, donde les decía que se iba a quitar la vida debido a un dolor muy fuerte que lo acechaba en el estomago, ya que tenía que decir algo, pero no podía hacerlo.
Aunado a esto, el detonante para presuntamente quitarse la existencia era porque su esposa, la señora Juanita Esquivel, lo había dejado, debido a su problema con el alcoholismo, cabe mencionar que la ruptura fue porque Eulogio la trató de estrangular, según lo que declaran.
Vecinos aseguran que el ahora señalado como homicida, era una persona muy servicial, amable y humilde, por ende sorprende a propios y extraños la manera de actuar, destacó que cuando el hombre terminaba de vender tacos gritaba al llegar a su domicilio “Amor, ya llegue”.
La testigo, también dijo que la madre de la menor vive a unas cuantas cuadras en la misma colonia Lázaro Cárdenas, junto a una pareja que no es el padre de sus hijos, y que otro menor era quien estaba a cargo de Jean Aliyah.