La policía de Hong Kong informó de 13 personas hasta la fecha, en relación al devastador incendio ocurrido la semana pasada en un complejo residencial, que dejó al menos 151 muertos.
Las detenciones se realizaron por sospecha de homicidio involuntario, al tiempo que los investigadores tratan de reconstruir lo que provocó la rápida propagación del catastrófico incendio en el complejo de rascacielos residenciales.
Las autoridades analizan factores como el uso de paneles de espuma de poliestireno y andamios de bambú en las obras de renovación de los edificios.
Indicaron además que algunas de las redes exteriores utilizadas en los andamios del complejo residencial no cumplían con las normas de resistencia al fuego.
La policía recabó muestras de 20 puntos distintos y las de siete de esos puntos “no respondían a los estándares antiincendioa”, explicó un responsable del gobierno de Hong Kong, Eric Chan.
El incendio que arrasó las torres Wang Fuk Court, en el distrito de Tai Po, es el más mortífero en un edificio residencial desde 1980.