Un joven de 20 años fue torturado y decapitado por miembros de su propia familia, luego de que estos descubrieran su homosexualidad en el expediente que lo exentaba del servicio militar.
Ali Fazeli Monfared planeaba vender su celular para con ese dinero, salir de su país, viajar a Turquía y pedir asilo en Europa; sin embargo, su medio hermano y dos primos tras enterarse de que era gay, lo secuestraron y decapitaron, considerando sus preferencias sexuales como algo “indigno” y de “deshonra”.
De acuerdo con la red iraní de lesbianas y personas transgénero 6Rang, el joven a quien sus amigos llamaban Alireza, vivía en Ahvaz, mientras su pareja sentimental en Turquía y quería reunirse con él.
El cuerpo del joven fue arrojado debajo de un árbol a las afueras de la ciudad.
El caso de su asesinato ha conmocionado a nivel internacional, pues es una prueba más de los crímenes de odio que se siguen perpetrando en contra de las personas que se salen de la heteronorma.
Un activista LGBTQI, contó a la red social, que el hermanastro de Ali abrió una carta de la Oficina de Conscripción donde se eximía al joven del servicio militar obligatorio de dos años debido a su orientación sexual. En Irán, el servicio militar no es obligatorio para homosexuales ni transexuales.
Pero este se enteró, planeó con sus primos atacarlo, al considerarlo “una vergüenza” para la familia; trascendió que lo engañaron diciéndole que su padre quería verlo y lo obligaron a subir a un auto, lo secuestraron y asesinaron brutalmente el pasado 4 de mayo.
Un día después, el propio hermanastro llamó a la madre del joven para decirle donde podía encontrar el cuerpo de su hijo; la mujer resultó tan afectada con la muerte de su único hijo que tuvo que ser hospitalizada.
La pareja de Alireza informó que los tres hombres ligados al asesinato fueron detenidos y están acusados de asesinato en primer grado.
En Irán, las preferencias homosexuales son castigadas con prisión o castigos corporales.