Por: Ricardo Bueno
Piedras Negras, Coahuila.- Más allá de las acciones que puede tomar cada nación para proteger su territorio, se deben de respetar los derechos humanos de cada persona y su dignidad, ya que quienes emigran a otro país lo hacen para buscar una mejor vida y solo quieren trabajar.
Lo anterior lo manifestó Alfonso Miranda, Obispo de la Diócesis de Piedras Negras, al referirse a las boyas flotantes que instalará el gobierno de Texas sobe el Río Bravo, quien refirió que el hermano migrante es un hijo de Dios y no se le debe de tachar como una persona peligrosa.
El Prelado especificó lo que representa esta medida en lo referente al perjuicio del migrante, pero también al ecosistema del río, el cual debe de cuidarse.