En el desierto de Thar en India se encontraron los geoglifos que posiblemente sean los más grandes que haya en la Tierra.
Son enormes, a una escala tan grande que probablemente nunca pudieron ser vistos desde las alturas ya que ni tenían satélites, ni aviones ni montañas alrededor para subir.
Quienes lo descubrieron fue un par de investigadores independientes de Francia y los vieron con Google Earth.
En medio del desierto, los investigadores identificaron con la aplicación una serie de patrones cerca de la Ciudad Dorada de Jaisalmer. Al darse cuenta de que podían estar ante un descubrimiento único, decidieron analizar en persona el lugar utilizando un drone que sobrevoló el lugar para tomar fotografías y vídeos.
Lo que encontraron eran surcos excavados para plantar árboles pero también para crear formaciones de líneas curiosas. Son líneas de hasta 10 centímetros de profundidad y entre 20 y 50 centímetros de ancho.
Según relatan los investigadores en un nuevo estudio publicado en Archaeological Research in Asia, hay una serie de geoglifos en la zona. Generalmente componen espirales o lo que aparenta ser una serpiente.
¿Qué hay detrás de estos geoglifos?
De momento es una incógnita, los investigadores ahora están tratando de averiguar quién creó los geoglifos, con qué razón y cuándo ocurrió. Algunas pistas apuntan a que fueron creados hace unos 150 años. Quizás con propósitos religiosos o cosmológicos, pues no tenían forma de verlos y disfrutar de ellos desde el suelo y tampoco opciones para verlos desde las alturas. Es decir, no estaban hechos para el hombre.