Largas filas en las cajas y estantes vacíos en los pasillos, es como se ven los supermercados de Hong Kong ante las compras de pánico, tras mensajes ambiguos del gobierno sobre un presunto confinamiento total de la ciudad.
La incertidumbre llevó a la gente a recolectar productos en mercados y farmacias, con productos como carne, verduras, sopas instantáneas o comida congelada.
En las farmacias agotaron paracetamol y los kits de test de antígenos, según información que se difundió en redes sociales.
Hong Kong enfrenta a su peor brote de COVID, con miles de casos diarios que han saturado hospitales.
La líder municipal Carrie Lam había descartado aplicar un confinamiento estricto durante este proceso, pero el lunes la responsable de salud Sophia Chan dijo que lo estaban considerando.
Las instalaciones para almacenar cadáveres en hospitales públicos y morgues están a su máxima capacidad debido a un número récord de muertes.