Cada vez más turistasatraídos por sus grandiosos paisajes cubiertos de hielo y rodeado de icebergs, llegan a la isla de Groenlandia, que ya vive bajo la amenaza del cambio climático.
En los últimos 40 años, el Ártico se ha calentado casi cuatro veces más rápido que el resto del mundo, según el estudio más reciente sobre el tema.
“Podemos ver cada día las consecuencias del cambio climático: los icebergs son más pequeños, el glaciar retrocede”, explica el alcalde Ilulissat, la tercera mayor ciudad.
Temen también el deshielo del permafrost, que amenaza la estabilidad de algunas infraestructuras y casas.
El paisaje de una rara belleza, con rocas grises y icebergs a lo lejos y los bloques de hielo en el mar abierto, donde a veces aparecen ballenas, atrajeron a 50.000 personas en 2021, una cifra diez veces superior al número de habitantes de la ciudad.
El número de turistas deberá aumentar aún más con la apertura de un aeropuerto internacional en los próximos dos años, lo que supondrá un impulso a los ingresos de la isla, pero también un reto.
Para respetar a la comunidad y el medioambiente, se necesita un máximo de un barco al día y mil turistas por barco.
Recientemente, tres barcos llegaron el mismo día con 6.000 visitantes, una cifra demasiado alta ya que la ciudad no puede acogerlos ni garantizar que respeten las zonas protegidas.