39 personas perdieron la vida y más de 30 resultaron heridas cuando un autobús se desplomó la madrugada del miércoles por un barranco en Gualaca, provincia de Chiriquí, en Panamá.
El autobús llevaba 66 personas a bordo, incluidos el chófer, su ayudante y un grupo de migrantes.
Los pasajeros eran de diferentes nacionalidades, de Brasil, Chile, Ecuador y Venezuela, según los datos recopilados por el momento.
Entre los heridos hay 19 hombres, 5 mujeres y 12 niños.
El accidente ocurrió luego de que el conductor rebasara por error el albergue donde tenía programada una parada para que los migrantes descansaran; al dar la vuelta en la carretera para regresar chocó con un minibus, perdió el control y cayeron por un barranco.
La unidad había partido de una estación temporal de recepción migratoria en Darién, la provincia fronteriza con Colombia en el sureste de Panamá, un paso habitual de gente de diversos países como Venezuela, Cuba, Ecuador o Haití en su ruta hacia el norte.