Al menos dos personas perdieron la vida y más de 50 están desaparecidas tras el derrumbe de una mina a cielo abierto en la región de Mongolia Interior, al norte de China.
Las víctimas quedaron sepultadas bajo los escombros, mientras los rescatistas sacaron a tres, dos de ellas sin signos vitales.
Sin embargo, otros datos de medios locales han elevado la cifra total de desaparecidos a 57 e indicaron que varios vehículos quedaron también enterrados.
Mongolia Interior es una región clave para la minería de carbón y de otros minerales en China. El país depende mayoritariamente del carbón para la generación de energía y ha tratado de reducir el número de accidentes en minas poniendo más énfasis en la seguridad.
La mayoría de los decesos en el sector se atribuyen a explosiones provocadas por la acumulación de metano y polvo de carbón, o a ahogamientos provocados por la entrada de los mineros en pozos abandonados por inundaciones.