Una mujer que empezó con una extraña sensación en el oído izquierdo, primero de movimiento luego de chasquidos y crujidos, descubrió que traía una pequeña araña moviéndose por su conducto auditivo.
El arácnido se había deshecho de su exoesqueleto dentro de su oído. Fue luego de varias noches sin poder conciliar el sueño, una taiwanesa de 64 años decidió acudir a una clínica con un otorrinolaringólo donde tuvieron que usar un tubo para succionar al animal y el exoesqueleto.
Su caso fue publicado el miércoles en la revista New England Journal of Medicine.
“No sintió dolor porque la araña era muy pequeña. Sólo mide entre 2 y 3 milímetros”, explica el Dr. Tengchin Wang, coautor del informe.
El especialista escribió en el informe que había visto hormigas, polillas, cucarachas y mosquitos dentro de los oídos de la gente, pero nunca un artrópodo que mudara de cuerpo.
Investigaciones anteriores sugieren que los insectos vivos representan al menos el 14% de los objetos extraños encontrados en los canales auditivos de las personas. Otros hallados con frecuencia son bolas de algodón, perlas y forros de aretes.
Según la Biblioteca Nacional de Medicina, las personas que sospechen que tienen un insecto en el oído no deben meter el dedo en él, ya que podría picarles. Tampoco deben utilizar pinzas o un clip, debido que estos instrumentos pueden dañar el tímpano o provocar hemorragias o infecciones.