Tres soldados estadounidenses murieron y más de 30 resultaron heridos en un ataque con drones a la base militar “Tower 22” ubicada el noreste de Jordania, cerca de la frontera con Siria, informaron las fuerzas militares de Estados Unidos.
El presidente estadounidense Joe Biden, atribuyó a milicias respaldadas por Irán las fatalidades estadounidenses en medio de la guerra entre Israel y Hamás y subrayó:
“Que todos los responsables rindan cuentas en el momento y de la manera que nosotros elijamos”.
Han declarado que los ataques son en represalia por el apoyo de EEUU a Israel en la guerra contra Gaza y que pretenden expulsar a las fuerzas estadounidenses de la región.
En los últimos meses, Estados Unidos ha atacado objetivos en Irak, Siria y Yemen para responder a los atentados y disuadir a los rebeldes hutíes respaldados por Irán de seguir amenazando el transporte marítimo comercial en el Mar Rojo.
Por su parte el secretario de defensa Lloyd Austin advirtió que “tomaremos todas las acciones necesarias para defender a Estados Unidos, nuestras tropas y nuestros intereses”.
El ataque constituye la primera vez que miembros del Ejército estadounidense mueren desde el estallido del conflicto en la Franja de Gaza, el 7 de octubre pasado y agrava la situación en Oriente Medio.
A su vez, el Gobierno jordano indicó que el ataque ocurrió fuera de su territorio: ninguna de las fuerzas de la guardia fronteriza jordana presentes en la zona resultó herida como consecuencia de este ataque.