Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) atacaron el yacimiento de gas South Pars, el más grande del mundo, la refinería de gas natural Fajr Jam y el puerto de GNL de Kangan, en la costa del Golfo Pérsico, todos en la provincia de Bushehr, al sur de Irán.
Con estas operaciones, Israel inicia ataques contra el sector económico iraní, compuesto principalmente por instalaciones de gas natural y petróleo.
“Hace una hora, un dron israelí impactó una de las refinerías de la Fase 14 de South Pars, provocando una gran explosión e incendio en la refinería”, informó la agencia de noticias Tasnim, mientras que la agencia Fars detalló que los bomberos estaban trabajando para extinguir un incendio resultado del ataque.
El golpe se produce luego de que el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, asegurara que Israel ha infligido “graves daños” a las instalaciones nucleares de Irán en sus ataques aéreos de los últimos dos días.
“Muy pronto verán aviones de la Fuerza Aérea israelí sobre los cielos de Teherán. Atacaremos todos los objetivos del régimen de los ayatolás”.
Antes, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, advirtió que “Teherán arderá” si Irán dispara más misiles contra Israel, en un intercambio de disparos entre los archienemigos por segundo día consecutivo.