Con la Ley Silla, aprobada en México el 4 de diciembre de 2024, las empresas deberán proporcionar asientos adecuados para los trabajadores que realizan sus actividades de pie durante largos periodos, con el objetivo de proteger su salud y bienestar.
Esta ley entrará en vigor este martes 17 de junio, y da a las empresas seis meses para adecuar sus instalaciones y reglamentos internos conforme a las nuevas disposiciones.
Las empresas deberán garantizar la disponibilidad de sillas con respaldo, adecuar sus espacios de trabajo y establecer pausas de descanso en sus reglamentos internos, lo cual va a prevenir riesgos laborales y reducir costos asociados a incapacidades.
Afecta sobre todo a sectores como comercio, servicios y hospitalidad, donde las jornadas de pie son comunes.
Las enfermedades del sistema osteomuscular, reconocidas como padecimientos laborales desde 2016, representaron el 5.16% de las enfermedades de origen laboral en 2022, según datos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Este tipo de trastornos afecta principalmente a trabajadores expuestos a actividades físicas repetitivas, manipulación de carga pesada o posturas prolongadas.
La Ley Silla tiene como objetivo prevenir problemas de salud como várices, desgaste articular y dolores de columna.